
Aliviar síntomas sin explicación
El sobrepeso trae un sinfín de pequeños problemas sin explicación: brotes de piel, cuero cabelludo graso, problemas digestivos, reflujo, falta de aire y fatiga. Acabas buscando síntomas por la noche, medio convencido de tener alguna enfermedad oculta, cuando en realidad mucho tiene que ver con el peso y el metabolismo. Cuando le das un respiro a tu cuerpo con el ayuno, muchos de estos problemas empiezan a calmarse: la piel se aclara, la digestión mejora, vuelve la energía. El ayuno te muestra que muchos de esos pequeños misterios no lo son — son la forma en que tu cuerpo dice "basta".